28/6/24

El lujo de vivir cerca del mar


Vivir en una ciudad con mar es vivir si no el doblo, si una mitad más. El mar y sin poderlo explicar muy bien, es un plus de calidad en la vida urbana. Y acepto que no a todas las personas les sucede lo mismo.

Yo creo que podría ser ese contacto mental, casi espiritual, con la vida, con la inmensidad, con el agua como símbolo vital imprescindible.

Vivir cerca del mar es con sinceridad, un lujo. Y lo sé por experiencia perdida.

Así que si vosotros vivís cerca del mar, aprovecharlo por los que no podemos, y admitir que es un lujo aunque la costumbre haga que no lo estéis valorando como se merece.

Lo que vemos arriba es una tarde algo tormentosa en la plaza de la Malvaloca en Valencia.

29/5/24

Iglesia ortodoxa en Rumanía

Es necesario existir, pero lo realmente suficiente y necesario para ello y para serlo, es tu deber contigo y con lo que te rodea, y eso lo descubrirás con el tiempo.


Es un edificio de Rumanía, un bello ejemplo urbano de iglesia ortodoxa que busca impresionar, como todos los edificios públicos que quieren que los veamos de lejos. En el urbanismo ser grande es muchas veces sinónimo de querer demostrar que se es grande y potentado.

En el muro de abajo se lee (más o menos) la frase que he dejado arriba.

7/4/24

Miles de años haciendo pintadas en las paredes


Desde hace miles de años hemos ido utilizando las paredes de las ciudades para ir dejando mensajes, publicidades, gritos, desacuerdos o lemas políticos. 

Los habitantes de esta nuestra humanidad, hace ya más de 45.000 años que llevamos pintando paredes con signos, representando nuestras manos, o dibujando animales.

Los romanos y griegos también hacían pintadas en sus calles. En Pompeya, hace casi 2.000 años se han contabilizado hasta la fecha más de 10.000 frases o palabras hechas sobre las calles de su ciudad. 

Ni es nuevo ni hemos cambiado tanto como creemos.