Rana en parque de Madrid, para niños y adultos

Cuando en un parque de una gran ciudad es posible ver ranas, lagartijas, peces y aves, sueltos de forma natural, simplemente cuidando el ambiente del lugar y creando las condiciones para que puedan vivir, estamos en realidad creando un hábitat de forma artificial, pero sobre todo propiciando que los niños puedan seguir conociendo lo que eran las ciudades hace medio siglo.

Es un parque de Madrid, en concreto el Parque Botánico instalado en pleno centro de la ciudad. Además de pasear y ver grandes árboles y plantas muy curiosas, es un lugar perfecto para que los niños conozcan elementos naturales que ven muy pocas veces al natural, dentro de sus pequeños hábitat donde viven de forma (casi) libres.

No es lo mismo pobreza que hambre. Las ciudades y sus problemas

Un barrio de la ciudad de Pune, India. El arquitecto reflexivo

¿Os gusta el Paseo Independencia de Zaragoza, la Gran Vía de Madrid, la New St de Birmingham, los Campos Elíseos de París, las Ramblas de Barcelona? Pues por cada una de estas calles maravillosas, existen en las mismas ciudades 100 calles que son horrorosas, muchas de ellas vacías, sucias, peligrosas, sin servicios. 

Barrios enteros que esconden la pobreza, pues ella misma tienda a esconderse en las grandes ciudades.

La ciudades son maravillosas, tanto que (casi) todos los ciudadanos quieren irse a vivir a su interior. Añoran sus localidades anteriores y vuelven los días libres, pero desean ser y sentirse de ciudad. En España, en China o en Senegal. Puede que equivocadamente, pero eso depende del tipo de ayudas que reciben en los pueblos para lograr su independencia vital y económica.

Pero las ciudades necesitan crearse desde y hacia una calidad determinada, pues si no es así se convierten en todo lo contrario a lo que se necesita. Por eso las ciudades que ahora crecen hasta tamaños imposibles, se pueden hundir en su miseria a largo plazo.

Cuanto más pobre es una sociedad grande, más necesita una red de grandes ciudades para sobrevivir. 

Es mucho más sencillo sobrevivir —en estos tiempos— en una gran ciudad que en un pueblo. Diréis que no, pero lo diréis equivocadamente. La capacidad que tiene un pueblo para soportar un número medible de personas sin recursos es muy inferior al que tiene una ciudad.

En Madrid aproximadamente hay un 1.200.000 personas de población extranjera declarada. Sobre todo entre los 20 y los 40 años de edad. El 95% viven entre la capital y su zona metropolitana. Casi un 16% de la población declarada de la Comunidad de Madrid son extranjeros (2021). Las migraciones crean conflictos en localidades pequeñas y en cambio pasan mucho más desapercibidas en las grandes ciudades. Hablo de porcentajes de movimientos migratorios.

¿Puede una ciudad como Alcañiz (por poner un ejemplo elegido al azar) con 16.333 habitantes, tener en su seno sin problemas de convivencia y de forma fácil, un total de 2.400 extranjeros? En realidad se acerca. Tiene 2.264 vecinos extranjeros. Tener mil más, sería un punto complicado de asumir. Pero en la actualidad no hay problemas si se sabe gestionar todo en cuanto a temas sociales, laborales y de convivencia.

Pero los extranjeros no son un dato válido para lo que hablamos. En la Comunidad de Madrid hay unas 90.000 familias en la pobreza más absoluta, en emergencia social. ¿Os imagináis en Alcañiz a 225 familias, hogares, en la misma situación de emergencia social? ¿Casi mil personas en una localidad de 16.000 habitantes, necesitando ayuda constante para sobrevivir?

Las personas que están en esta situación, dentro de las grandes ciudades, en general, son familias migradas desde zonas rurales. Y que en la ciudad lo están pasando muy mal. 

Pero que en sus zonas de origen, en las zonas rurales, serían un tremendo problema sin solución. No porque no sea capaz de asumir mucho mejor las ayudas sociales las zonas rurales, que sin duda lo son, sino porque estadísticamente se colapsan mucho antes y en un porcentaje mucho menor que en las ciudades. No hablo de números totales, sino de porcentajes sobre la población.

No confundir pobreza con hambre. Son dos conceptos muy distintos, aunque uno se contenga en el otro. El hambre es más sencillo de resolver en las localidades pequeñas. La pobreza NO.

Incluso a las sociedades y sus gobiernos les resulta más sencillo crear redes de apoyo sanitario, educativo, de acción social, de formación para el trabajo, de control de problemas, de seguridad o de apoyos habitacionales en una gran ciudad que en todas las pequeñas localidades si se mantuvieran viviendo en ellas. Y se ha demostrado, que los propios vecinos de las pequeñas localidades, increíblemente potentes para ayudar a sus vecinos nativos, las comunidades pequeñas se agotan mucho antes a la hora de ayudar a los migrantes.

Urbanismo y Arte en las calles de Moisacc, en Francia

En la pequeña ciudad francesa de Moisacc podemos observar esta delicia de urbanismo cómodo, de arte, de paisaje para la calidad contemplativa. 

No podemos añadir nada más que aplaudir al dirigente municipal que supo plantear esta obra en mitad de una calle, como reclamo también de la sala de Arte que está a su vera, la Galerie Graal. Las ciudades necesitan estos golpes de efecto que las convierten en únicas.

Prohibición imposible en la Ibiza más libre. Prohibido prohibir

En el urbanismo más tonto te puedes encontrar con carteles que son un ataque al sentido común. Pero es inevitable. alguien debió pensar en algún momento que el texto era correcto. Y hay que asumir y obedecer. 

¿Pero se puede obedecer este cartel? 

Está en una plaza de una pequeña localidad de la isla de Ibiza y dice claramente “Prohibido realizar actividades sin autorización”.

¿Y respirar? ¿Y hablar con tu acompañante? ¿Y hacer fotos?¿Y sentarte en uno de los bancos de la plaza a tomarte un bocadillo? 

Si no estás autorizado NOOOOO. No se puede. 

Demasiado genérico el cartel, tanto, que mucho me estoy temiendo que al hacer la foto me salté alguna norma del ayuntamiento. Mecachis la mar de Ibiza.

Plaza de Los Sitios de Zaragoza. España interior


La Plaza de Los Sitios de Zaragoza es el ejemplo de hasta dónde debemos o podemos considerar una zona verde urbana como parque o simplemente como una plaza. Cuando hablábamos del Parque del Royo del Rabal dijimos que tenía unos 8.500 metros, y la Plaza de Los Sitios tiene 11.000 metros sin contar los viales que la rodean, que entonces se nos va hasta los 17.000 metros. 

Es pues un pequeño parque al que llamamos plaza, aunque las “plazas” son más que los parques, pues tienen unos usos diferentes y en este caso su uso es más como parque en el centro de la ciudad de Zaragoza. Un lugar maravilloso y poco utilizado de común, lo que facilita mucho más la calma a los vecinos.


Su posición en el centro de la ciudad de Zaragoza, pero un poco alejada de las vías más utilizadas lo han convertido en un lugar muy tranquilo, donde los vecinos de la zona son los principales usuarios, con diferencia.

 No es una zona muy transitada por el resto de zaragozanos. Si acaso como zona de paso.

Es también un gran centro que se utiliza en ciertas fechas como lugar para realizar mercados, ferias, representaciones, etc. lo que lo dota de alguna forma en una excelente alternativa para disponer de espacio verde y abierto en el centro de la ciudad.


Una lástima que su excelente quiosco de música se trasladara al Parque José Antonio Labordeta, y en su lugar se montaran los juegos para niños, pues con ello se perdió una actividad dominical donde las bandas locales ofrecían sus conciertos. Pero volvamos al presente.


Creada la plaza o el parque con la Exposición Hispano Francesa del año 1908, ha gozado de más o menos actividad, con algunas reformas que la han mantenido con una calidad alta de cuidados y limpieza. 

Hubo intentos hace más de 35 años para cerrarla con una valla, para convertirla en un parque cerrado por la noche, pero al final y aunque existen en su perímetro el inicio de la obra, no se realizó y se cambió por unos setos que envuelven la plaza.


Su gran fuente y monumento en el centro de la plaza creado por el artista Agustín Querol, le confiere una personalidad clara como recuerdo de Los Sitios de Zaragoza, a todos los zaragozanos que defendieron la ciudad, siendo un lugar que recoge el arte de Aragón, en sus diferentes edificios que están en la plaza. 

Museo de Zaragoza, Escuela de Artes (cerrada) e Ibercaja Zentrum, y una zona tranquila y con poco tráfico para estar en pleno centro de la ciudad.


Su frondoso arbolado con más de 20 especies diferentes de árboles (pinos, álamos, sauces, perales, árbol del amor, aligustres, cedros, magnolios, acacias, palmeras, plátano de sombra, tejos, tilo, etc.) en tan poco espacio, le confieren la imagen de un auténtico oasis ciudadano, muy empleado además en su zona infantil, cuidada y muy actualizada. 

Suficientes bancos para descansar, fuentes de agua potable, quiosco de prensa remodelados y de venta de flores, es un lugar menos empleado de lo que debería por su calidad y situación, pues se encuentra muy cerca de la zona más comercial y de gastronomía en Zaragoza, lo que propiciaría un uso más intenso por los turistas, si no estuviera a simplemente una calle de las zonas más transitadas.

Los carteles no se leen, se miran y ya entran

 

Todos necesitamos hablarnos con carteles, con signos, con frases o firmas. Y todos utilizamos los mismos modos, mensajes cortos, destacados y con signos, para llamar la atención.

Son textos visuales, no se leen, se ven, se fotografían con la vista casi de forma automática. 

Senderos de Deseo, urbanismo a la carta en los parques


Todos conocemos en nuestros parques y zonas verdes urbanas lo que son los "Caminos de Deseo" aunque no todos sepamos cómo se llaman en realidad y si son algo positivo o negativo. Lo curioso es que todos los utilizamos.

Son esos pequeñas sendas que vamos dibujando con los pies en las zonas verdes, casi naturales, y que los ciudadanos, los peatones, vamos creando en los parques y a veces plazas si estas no se han creado con las zonas verdes en alto, en los campos asilvestrados cercanos a las ciudades, incluso en bosques o espacios naturales.

Son caminos —sobre todo si nos referimos a los parques o jardines de las ciudades— que se van formando poco a poco tras la inauguración del diseño final de una zona verdes, y ajenos al trazado diseñado por los urbanistas, arquitectos o diseñadores de zonas verdes.

Los ciudadanos que pasean por las nuevas zonas van encontrando enseguida caminos más fáciles, cortos o útiles para pasar de una zona a otra. Y eso en principio suena a un destrozo de la zona verde, pero al contrario, es algo que se contempla en todos los departamentos de diseño urbano.

Se sabe que estos Caminos o Sendas del Deseo se crearán, y se admiten como opciones ajenas al diseño real de la zona, sobre todo por el respeto que supone un proceso que lleva siglos produciéndose. 

Y si los diseñadores de la zona verde no desean que existan, que los peatones las creen, simplemente enmarcan esas zonas verdes con piedras o las levantan pocos centímetros del suelo con un simple adoquín.

De hecho se sabe que muchas calles de las ampliaciones de las ciudades en la antigüedad se producían a base de esos Caminos del Deseo, que eran los utilizados por viandantes o por animales en sus movimiento.

Antes incluso de que se diseñaran planes de urbanismo para crear nuevas calles, desde siglos han existido estos Caminos del Deseo que se iban formando alrededor de las ciudades. Y cuando estas se ampliaban, se utilizaban esos caminos como referencia para hacer calles.

Un ejemplo lo podemos señalar en Zaragoza. Las calles Camino del Vado o Travesía del Vado en la margen izquierda de Zaragoza, existían mucho antes de que en esa zona hubiera casas, viviendas, en lo que hoy es un barrio totalmente urbanizado y poblado. Eran caminos de tierra formado por el paso de personas y caballerías para atravesar el río Gállego en las zonas de "vado" en donde era más sencillo cruzarlo.

Hoy esos Caminos o Sendas del Deseo articulan desde hace décadas el crecimiento real del urbanismo en la zona, aunque ahora ya nadie cruza el río Gállego andando por encima de las aguas sino por puentes. 

Otro detalle al que tienen respeto los urbanistas en relación a estos Caminos del Deseo, es que según su anchura nos indican si son caminos más o menos utilizados. 

No es sencillo al diseñar una extensa zona verde qué zonas, caminos o entradas van a ser más utilizadas por los vecinos de la zona. Depende de muchos factores como puede ser la sombra, el paisaje que se observa desde una zona o desde otra, el tráfico, si hay o no bancos o es una zona que se encharca con las lluvias, el ruido o el silencio, etc. 

Los Caminos del Deseo indican qué uso se hace del parque y ayudan a diseñar los futuros parques, plazas o zonas verdes de la ciudad.

Julio Puente

Códigos de utilidad urbana en los suelos de las ciudades

Todos hemos visto en nuestras ciudades señales en el suelo como los que vemos arriba. Grafiti de diferente color con indicaciones y flechas, que nos imaginamos para qué sirven. Son informaciones de lo que hay debajo del asfalto.

Cuando alguna empresa privada tiene que hacer una obra tiene la obligación de dar parte a los ayuntamientos, de enterarse bien que hay debajo de la zona en donde va a efectuar las obras, para seguridad ante accidentes y por coste económico de la misma. 

A veces hay barrios y zonas que están perfectamente digitalizados los elementos que hay debajo del asfalto, pero otras veces no, en algunas ciudades no. Y entonces deben ir las empresas que tienen instalaciones por debajo, a marcar qué se encontrarán al hacer la obra.

Los colores indican el tipo de conducto o cables o tuberías que se van a encontrar. No son iguales entre países, pero más o menos indican parecidos servicios. Hay marcas rojas, naranja, amarillas, verdes, azules, moradas, rosas, negras o blancas. Cada una de ellas, cada color indica un tipo de servicio.

Una vez efectuada la obra estas marcas desaparecen, pero mientras tanto son el plano indicativo de lo que se van a encontrar debajo del suelo, con distancias, profundidad, orientación y dirección de los cables, etc.

La imagen de arriba es de una acera en Zaragoza, y la de abajo es de New York. Podemos ver que son muy similares.



Los riders no pueden mear en Madrid


Las ciudades hablan por nosotros, por todos pues aunque algunos detalles sean minoritarios, representan el momento, la decisión y el consentimiento de otros; el silencio también habla.

Este cartel es de Madrid, de una gran cafetería con parrilla en la que se amontonan a ciertas horas varios repartidores de forma constante. Son parte del negocio de la cafetería, de forma indirecta.

Sirve productos para clientes del local, a través de una empresa interpuesta. Pero no los quieren considerar ni clientes, ni trabajadores o colaboradores del local. Y si se mean, que vengan medos de casa, pero no pueden entrar.

¿Esto es humanismo? ¿Son relaciones laborales lógicas del siglo XXI? Lo seguro es que es Madrid, muy cerca de la Estación de Atocha.

Nueva biblioteca en la ciudad china de Tianjin


Siempre pensé que tras visitar la biblioteca de Birmingham era complicado imaginarme otra mejor. Encontré una muy hermosa y curiosa, todo en el mismo conjunto, en Madrid, la biblioteca Escuelas Pías en el barrio de Lavapiés. 

Pero ahora descubro que en China han rizado el rizo, han adelantado a Birmingham y han creado una biblioteca en la ciudad de Tianjin y en el nuevo barrio de Binhai.

La biblioteca es como una esfera, en cuyo centro hay un auditorio. Toda la esfera es aprovechada para posicionar estanterías de libros y para crear tanto escaleras como zonas para sentarse. El resultado final es un espacio en el que estás rodeado de libros y el lector en medio de ellos y con luz natural si es la hora de ello.

La futurista biblioteca es ya una atracción turística. En la primera semana de apertura recibió 10.000 visitantes al día, llegando a los 18.000 diarios en fin de semana. Y será además un centro cultural que revitalizará toda la zona.

Tiene un total de 33.700 metros cuadrados, 5 plantas y dicen que contendrá más de un millón de libros, para consulta y préstamo. 

Además tendrá cuando ya funcione a pleno rendimiento varias salas de lectura, instalaciones educativas, oficinas y salas de reuniones. ¿Es una biblioteca o un edificio hermoso con libros?


Parque de New York, para copiar ideas

Estas imágenes son de un parque de una gran ciudad. Lo de menos sería qué ciudad. Un parque que cruza media ciudad, utilizando las vías de tren ya inutilizado, y donde se ha edificado con poca inversión relativa, un parque para el sosiego dentro de una ciudad diabólica, llena de tráfico y ruidos. 

Se ha edificado un concepto de isla alargada, un oasis que esconde la realidad urbana, que arropa a los ciudadanos entre arbustos altos y árboles dejados crecer de forma “casi” natural, con el añadido de elementos y mobiliario urbano de lo más distinto a lo que podemos ver en otro tipo de parques.

Zonas para caminar descalzo sobre espacios planos en el suelo donde discurre el agua corriente. Espacios para estar tumbados sobre largos bancos de cemento y madera. Recogidos espacios encerrados entre arbustos para tomar el sol en traje de baño dentro del centro de la ciudada pero alejados de las miradas de los transeúntes. 

Espacios para máquinas de refrescos junto a zonas de venta de arte amateur. Pequeños anfiteatros para representaciones no programadas. 

Muchas obras de arte efímero o no y profundamente repartidas por todo el recorrido. Zonas de mirador para ver el entorno en contraste con el parque. Puntos de conexión libre a internet. Espacios para el descanso.

Más de 2 kilómetros de parque nuevo en el centro de una gran ciudad con otros parques. ¿Alguien quiere copiar?



Grafiti en Zaragoza. ¿Nos quiere decir algo o son seres raros?


En el Urbanismo con más miradas, hace años que nos llegaron los grafiti. Creo que desde hace unos 2.000 años están entre nosotros pues ya los romanos los utilizaban en sus calles. 

Los mensajes que nos dejan los vecinos de nuestra ciudad en las calles, suyas y nuestras, a veces se entiende, y otras veces resultan curiosas, raras y casi indescifrables. 

¿Es una firma? 

¿Es sánscrito? 

¿Es un dibujo gráfico?

Estos grafismos son del barrio de La Jota de Zaragoza, y efectivamente, son curiosamente originales.


Valencia, su alcachofa y la amabilidad


La amabilidad de las ciudades se nota sobre todo en sus calles, en sus espacios públicos, en los lugares por donde pasan muchas personas. 

En la Estación del Norte de Valencia estaba estos días una pequeña exposición sobre la alcachofa. 

Algo que nos podría parecer simple, sencillo; pero poner una docena de fotografías, un par de carteles explicativos y una pequeña escultura que era casi un ninot, para que los viajeros a los que les sobra el tiempo de espera en una estación, puedan pasar el rato libre, enterándose algo más de la importancia de un producto común, es añadir calidad a un tiempo que puede ser vacío.

Cuando una ciudad piensa en las personas, que no siempre lo hacen aunque siempre lo digan, está trabajando por la humanidad de las ciudades.

Street Art en la calles de New Delhi para colorear calles aburridas


El urbanismo amable se compone también de pequeñas o grandes obras de arte que decoran las calles de las ciudades de forma altruista, para convertir los paseos a veces degradados en zonas mucho más hermosas a la vista del peatón. 

Este gran Arte Urbano o Street Art es de New Delhi, de uno de sus barrios antiguos y no siempre bien cuidados por ser finos en la explicación. 

El "Harsh Raman" es la firma del autor, Harsh Raman Singh Paul.

Arte de Ciudad, o al menos gritos y grafitis


Este blog tras unas pocas semanas suspendido, meditando él mismo consigo pero sin hacer ruido, ha decidido cambiar ligeramente o no, su contenido. 

Seguiré hablando de ciudades, de urbanismo, de sociedad urbana, pero desde el punto de vista de sus gritos, de sus grafitis, de sus escrituras, dibujos, arte urbano o solo suciedad con intención.

El abanico de lo que ponemos en las calles es inmenso. Desde Arte con mayúsculas o simples suciedades que con reflejo de nuestro momentos social. Desde gritos escritos a firmas o grafos sin ningún valor pero que reflejan nuestro tiempo.

Todo es efímero, nosotros también. Todo sucede temporalmente, nosotros también. Nada es tremendamente importante aunque todos dejemos huellas en nuestros caminares.