21/7/17

Edificio Ágora de Bogotá. Buscando el futuro

Os dejo una imagen del edificio Ágora de Bogotá en Colombia del arquitecto español Juan Herreros, como ejemplo de lo que están construyendo las ciudades que deseas caminar en búsqueda de un futuro diferente. Un lugar algo alejado del centro de la ciudad (por falta de espacio libre del tamaño que se necesita, en el centro urbano) en donde se edifica un complejo que intenta agrupar todos los “nuevos” servicios que se necesitan para atraer valor añadido a las ciudades.

En un entorno amplio, agradable y relajado, se construyen nuevos edificios con hoteles de alta calidad, salones feriales y de convenciones, museos, actividades culturales, centros de gastronomía de la zona e internacional, centros comerciales integrados, lugares de ocio y relajación, y sobre todo muy buenas comunicaciones para salir y entrar del nuevo núcleo de servicios, para moverse hacia el centro de la ciudad y para ir a los aeropuertos o estaciones de transporte.

Lo ideal es que estos nuevos complejos se pudieran integrar en las ciudades, dentro de ellas y a ser posible aprovechando zonas degradadas de las mismas, con lo que se conseguiría en la inversión lograr el doble objetivo de crear unos nuevos servicios de alta calidad y regenerar el tejido social. Admitiendo que eso supondría un encarecimiento de la zona y un desplazamiento lento de su actual población.

Todas las ciudades deben estar constantemente adaptándose a sus necesidades futuras, proyectando actuaciones que busquen ampliar el valor añadido de sus propios servicios, pero siempre aprovechando al máximo lo que se puede hacer con lo que ya se tiene. El futuro parece ser de los servicios hacia las personas, de la innovación en el comercio diferente, de las atenciones globales hacia el ocio, de la movilidad sostenible y tranquila. De la promoción de la ciudad y sus economías dentro de mercados globales y excesivamente amplios.


20/7/17

Las plazas centrales, son los iconos de las ciudades

Esta plaza es un icono mundial. Como esas otras tres o cuatro plazas que repartidas por el mundo todos conocemos por el nombre y que muchas veces nos hemos planteado intentar visitarlas como deseo a veces muy complicado. Esta es Times Square, pero no voy a hablar de este lugar en concreto, sino de su uso y utilidad.

Las PLAZAS urbanas son los corazones de las ciudades, esos elementos centrales de reunión, de atractivo interno y externo, y sin las cuales las ciudades pierden su sentido. En Madrid tenemos la la Puerta del Sol o la Plaza Mayor, en Barcelona la Plaza de Cataluña, en Zaragoza la Plaza del Pilar, en Valencia la Plaza del Ayuntamiento.

En New York tienen Times Square desde donde juran su cargo alcaldes o desde donde se celebra el inicio del Nuevo Año. Pero las plazas viven cada día del año, y necesitan tener sentido los 365 días de cada año. Times Square siempre está lleno de personas que miran o visitan, deambulan o se quedan sentadas contemplando el paisaje. Es un paisaje único, curiosamente un paisaje natural pues está lleno de personas.

Aquí se hace danza o se venden pequeños recuerdos, se hacen barbaridades violentas o se montan pequeños altares de recuerdo. Aquí se come o se bebe con unas fuertes medidas de seguridad, como es lógico por ser el lugar que es. Pero sobre todo aquí el viajero se sorprende.

Una plaza central de una gran ciudad debe sorprender, debe tener su personalidad propia y demostrarla nada más mostrarse al viajero. Quien salga del Metro en la zona de Times Square debe quedar con la boca semiabierta, y darse cuenta que está ante un lugar icónico, como sucede si entras en la Plaza Roja de Moscú o en la Plaza de Tiananmén de Pekín. Cada una además con su propia y diferente personalidad. Cada una con su horario excelente y particular para ser visitadas con más éxito.

Un parque urbano muy conocido, que parece un bosque

Podríamos pensar que esto es un espacio natural, que lo es, un paisaje montañoso o un bosque con praderas, que lo parece. Y no. Es un simple y muy conocido parque urbano. Es una imagen del Central Park de New York en una mañana lluviosa.

Cuando nos quieran convencer los urbanistas o políticos que en las ciudades los parques tienen que ser como plazas grandes, con sus calles y mobiliarios urbanos, diseñados en plano, sin alternativa al engaño natural, les podemos decir que sí pero no. Que en un parque hay espacio para todos y que debemos saber utilizar en el diseño la copia simple de la naturaleza.

Un parque no debería ser un lugar plano y vacío al que le ponemos caminos y le plantemos setos y árboles sin tino. Un parque es mucho más sobre todo porque su durabilidad en el tiempo es muy alta. No es nada sencillo que un parque urbano deje de ser parque para ser otra cosa, por eso en el diseño deben primar criterios de uso natural.

18/7/17

Ciudad de Padua, ejemplo del urbanismo en la Edad Media

En este grabado podemos ver el desarrollo de la ciudad italiana de Padua en el siglo XV, como ejemplo del desarrollo de las ciudades en aquellos siglos de la Edad Media. Ciudades en crecimiento como podemos ver por los añadidos de sus fortificaciones ampliando el terreno perimetral, y cómo en ellas y en muchas ocasiones, existían al menos dos ciudades. Y dos muralles diferentes.

Por una parte la zona central, donde estaba y viía el poder, la Catedral y conventos importantes donde vivían sacerdotes y monjas para servirles, los ciudadanos poderosos que mandaban en la zona y poseían los terrenos del entorno. Una ciudad más planificada y mejor defendida, controlado su crecimiento pues ya no era posible vivir en esa zona excepto si eras hijo o familiar directo de los poderosos y con zonas abiertas en su interior para el disfrute urbano, como plazas o enormes patios de recreo.

Mientras y a su alrededor iba creciendo el segundo anillo de ciudad, más desordenado, con un crecimiento irregular, que tenía que soportar en este caso el río y sus suciedades y algunos servicios públicos menores, donde vivían los militares de alguna graduación, los comerciantes y algunos artesanos no molestos.

Y fuera de esta segunda zona urbana es donde se asentaban los profesionales más molestos como carboneros o curtidores, las prostitutas y zonas de pobres, los asentamientos militares, los criados que no vivían con las familias que los contrataban e incluso los enfermos crónicos.

Los agricultores y ganaderos con sus criados vivían en el campo, en torres o asentamientos familiares y pequeños, donde tenían el trabajo mucho más cerca, pues los desplazamientos no eran como los actuales, y se debía vivir donde se trabajaba.

Si viéramos ahora el plano actual de la ciudad de Padua y siguiéramos con la vista el curso de los ríos Brenta y Bacchiglione, observaríamos que en la actualidad sigue existiendo —como en muchas ciudades romanas (por ejemplo Zaragoza)— un diseño y desarrollo urbano que ha seguido las líneas de su primitiva ciudad.

Diseño de los barrios en la Edad Media

En la Edad Media, las villas y localidades de las zonas comarcales eran poco numerosas en habitantes, pequeñas en tamaño comparadas con las actuales. A lo sumo contaban con unos pocos miles de habitantes, pues la mayoría de los ciudadanos vivían y trabajaban en el campo, alejados de los núcleos urbanos, a los que acudían a comprar o en busca de servicios.


Las ciudades en cambio sí estaban muy pobladas, aunque su tamaño físico era en comparación menor al actual para el número de personas que las habitaban, que se apiñaban en callejones estrechos, llenos de recovecos y a lo sumo de pequeñas plazas.


El crecimiento de las ciudades venía del comercio y de los beneficios que este generaba en cuanto a distribución o almacenaje. Junto a esta actividad, eran los artesanos los que predominaban, agrupados en cofradías o gremios, donde se protegían de sus intereses para que los precios fueran acorde con las necesidades vitales de sus negocios, y no se apoderaran de todo el control los propios comerciantes.


Por ello era normal en las grandes ciudades la existencia de barrios pequeños si los comparamos con la extensión de los actuales, donde vivían juntos los profesionales de los mismos gremios.

Esta imagen es del desarrollo urbano del barrio El Boterón de Zaragoza, cercano al de Sementales o al de Tenerías. Calles estrechas y que al modo árabe, se retorcían o configuraban callejones sin salida.

Parque argentino. Mismas soluciones a los problemas idénticos

En la ciudad argentina de Buenos Aires comenzaron las obras para remodelar el Parque Las Heras, ubicado en el centro del barrio de Palermo, con la intención de renovar toda su superficie y servicios. Como podemos ver en las indicaciones de las reformas, se va a realizar un tratamiento muy común, básico y de sentido común en todo tipo de arreglo en parques urbanos de barrio en casi todas las ciudades europeas y americanas. Todos nos copiamos de todos.

Entre los principales cambios, se reparará el cierre perimetral sobre la Avenida Las Heras, se aumentará el número de arbustos, herbáceas y se repondrán más de 100 ejemplares de árboles nuevos. Aumentará la superficie de césped y de tierra compactada suprimiendo zonas de cemento, el rediseño de de los caminos existentes adaptándose a los usos actuales de los vecinos, un nuevo sistema de riego y de canalización de aguas de lluvia y además se creará un circuito aeróbico con postes para hacer ejercicios y una zona para perros. Se aumentarán los bancos para descansar, se ampliará el número de accesos pues el parque está vallado, se realizará un estudios de toda la masa arbórea actual para podar los árboles que lo necesiten y tratar de enfermedades el resto, cambiando algunos árboles de crecimiento deficiente o en mal estado. Se pondrán papeleras nuevas y más mesas para estar jugando. Y además se modificará todo el sistema de iluminación.


17/7/17

Tres cubos de basura en el Central Park de New York

En la entrada del Central Park de New York y a partir de allí en todo su interior, podemos encontrarnos estos cubos de basura, solicitando ya que nosotros mismos vayamos distribuyendo la basura en los clásicos tres cubos que allí son negro, gris y verde. En el negro la basura y desechos orgánicos, en la gris las botellas de plástico y el vidrio, y en el verde los periódicos y el papel. Estos cubos o papeleras grandes, a veces están saturados, llenos de basura. peor por el suelo de las calles o parques es difícil ver en New York basura, algo que es más fácil ver en algunas ciudades importantes de Europa.


Viajar para conocer el urbanismo y sus gentes

Podríamos decir que el mejor regalo para un urbanista es hacer un viaje por el centro de Europa, por ejemplo Berlín, y otro por New York o por Tokio. No es que nos tengan que enseñar muchas cosas a los españoles estas ciudades tan saturadas, sino que simplemente son símbolos fáciles, donde tenemos que mirar mucho para aprender, fijarnos en sus ideas, poner en valor lo que en España está mejor que es bastante, y observar lo que ellos han logrado en amabilidad de uso.

Dejamos fuera la clásica pregunta de si nos cambiaríamos a vivir allí, pues en casi todos los casos donde mejor se está, en en nuestra cueva particular. No hay que viajar en búsqueda de mejores destinos fijos, sino en mejores recuerdos, en llenar nuestra memoria de vivencias diferentes.

Pero viajar supone ver otros urbanismos, otros parques, calles o soluciones. Y también otras gentes, otros locales de todo tipo, otros comercios cada vez más iguales entre sí, otros barrios. 

Una ciudad no se ve en su centro, pues en esas zonas cada vez se parecen más unas ciudades a las otras; se ven en sus barrios, en sus cementerios o mercados, en sus bares o en sus rincones menos concurridos. 

Viajar supone conocer también esos lugares que (casi) nunca salen en los libros, estar en esos locales que alguna vez te dicen en un programa especial o en una crónica de sabores. Viajar es ver a las gentes moverse y saber mirarlas sin ser visto. Visitar sus universidades, sus bibliotecas, museos, tiendas de pan, mercadillos de viejo, sus orillas de ríos o sus parques de barrio.

La imagen es de junio 2017, de una mañana nublada en New York, cuando los edificios más grandes se esconden entre la niebla.

Ciudades y sociedades poco solidarias entre ellas

Cuando hablamos de urbanismo amable, solidario, humano, actual o socialmente sostenible, nunca nos estamos refiriendo a cualquier tipo de urbanismo construido por caída, por asentamiento. Por necesidad vital. 

El urbanismo hay que planificarlo de forma social.

Esta imagen es de Santo Domingo, en República Dominicana, junto a las orillas del río Ozama e Isabela donde viven unos 300.000 dominicanos, en un país casi paradisíaco donde el turismo va a disfrutar y a gozar de todo lo que ellos creen no se da en España y si en cambio allí. Pero no para todos. No estamos ante un país pobre, sino ante un país que no distribuye correctamente sus posibilidades económicas.

El 16% del PIB se obtiene del turismo, pero solo el 0,.03% se destina a viviendas para los más necesitados en el año 2017 de acuerdo con una investigación de Oxfam. Varias organizaciones sociales –entre ellas Foro Ciudadano y Ciudad Alternativa– crearon una campaña denominada ‘‘Cambiemos prioridades’’ para reivindicar el derecho a la vivienda que tienen los ciudadanos dominicanos. Piden que el 1% del PIB se destine a resolver la carencia de vivienda digna, un problema que sufren según estos datos, un 70% de la población del país que acoge a miles de turistas desde Europa o desde países ricos.

La fotografía es de Pablo Tosco para Oxfam Intermón

Sombrillas en la ciudad de Águeda de Portugal

Conocía las sombras artificiales que se plantean en algunas ciudades de España para evitar esos soles del verano que achicharran. Madrid en sus calles céntricas es un ejemplo. Pero no conocía el caso de Portugal y esta bella estampa de sombrillas de verdad, evitando que el sol entre a la calzada.

Es en la ciudad de Águeda al norte de Portugal, una pequeña localidad de unos 15.000 habitantes que desde hace tres años decora algunas de sus calles con estos paraguas más un uso del color en el mobiliario urbano que acompaña maravillosamente al Art Street con el que terminan la decoración de estas zonas, para deleite de los turistas, y de los comerciantes de la zona, que ven aumentadas sus ventas.

7/6/17

New York rico y New York pobre

Todos somos conscientes de que las grandes diferencias sociales son terribles para la paz. Son un caldo de cultivo donde se cuecen las venganzas, los hartazgos de aguantar, las sensaciones de que ya no queda nada que no sea la violencia. Y desde la sociología se advierte, se sabe, se intuye el punto de no retorno, pero no se logra hacer gran cosa.

Esta imagen es de una calle del centro de New York. Junto a un gran coche de un gran precio, vemos a una persona oriental que recoge latas metálicas de las papeleras, para venderlas al reciclaje. Allí no existen contenedores para los diversos materiales que desechamos. Y hay personas que recogen botellas, cartones o latas de refrescos como el de la imagen.

Es una calle entre el sudeste de Manhattan y la zona del barrio chino, llena de turistas, de comercios, de restaurantes, de coches y tráfico. Una zona céntrica y muy visitada. Las ciudades grandes se componen de multitud de pequeños espacios sociales, no los que vemos por la calles en una mirada rápida, sino los que se esconden en sus tripas y salen en ocasiones.


Cuidado con las excesivas diferencias entre los ricos y los pobres. Cuidado con lograr dividir a los necesitados en varias clases y grupos sociales. Al final todo tiene un precio y pasan la factura.

5/6/17

El cemento es más sostenible que las zonas verdes

En China crecen las ciudades a un ritmo insostenible. Es como si cada seis meses se creara una ciudad del tamaño de Madrid. No es sostenible, y la migración de toda la sociedad rural hacia las ciudades grandes es un problema global que se debería meditar más.

Las ciudades ofrecen unos servicios mucho mejores que las zonas rurales, y eso lleva a la migración constante, pero también a la saturación de estos servicios. Se crean bloques sociales cada vez más diferentes, de acceso a los servicios globales, sean sanitarios, educativos, comerciales, laborales o de comunicaciones. Y ante eso es muy complicado defenderse para construir ciudades de calidad humana. Cada vez más, las ciudades son más diferentes de la zonas rurales aledañas, en vez de acercarse en sus posibilidades para mitigar las migraciones rurales.

La realidad nos lleva a ciudades llenas de guetos muy diferentes, de barrios artificiales mal construidos, llenos de persona sin recursos o con muchos recursos, nulamente planificados, que se construyen por asentamiento constante, en extensiones planas, muy contaminantes, sin servicios suficientes, rodeando las ciudades sin criterios de planificación.

Somos cada día más, los urbanistas o sociólogos que admitimos al hormigón como más ecológico que las zonas verdes, y esto hay que explicarlo bien. Las ciudades horizontales y con viviendas unifamiliares y zonas verdes privadas, a final, resultan mucho más insostenibles en cuanto cruzan el umbral de un tamaño de crecimiento excesivo en las ciudades. Para meter a 100.000 personas en una ciudad horizontal o vertical, la necesidad final de energía y contaminación que se produce, es infinitamente muy superior en una ciudad verde horizontal.

Los servicios y la movilidad se traduce en muchos más kilómetros día de multitud de vehículos, que contaminan más que el beneficio que ofrecen las zonas verdes. Depender de la energía fósil para hacer factibles las ciudades horizontales es un gran error. Y un gran reto.

Las distancias en las ciudades son un elemento a trabajar muy en serio, así como las grandes diferencias sociales entre sus barrios. Todas las personas van a consumir desaforadamente, más si las animamos a ello con todo tipo de trucos financieros. Y todas ellas van a tener que trabajar fuera de sus ciudades. Consumir supone transportar, y recoger desperdicios de todo tipo. Y también fabricar y suministrar a los lugares de producción todo lo que se necesite.  


Las ciudades van vaciando sus centros urbanos, que muchas veces son conquistados por los desplazados desde los barrios más guetos y menos integradores. En la misma medida en que se crean barrios marginales, se crean barrios cerrados artificialmente, para ofrecer seguridad a los niveles sociales que se pueden permitir el pago. Ampliamos pues la ciudades, creando urbanismos conflictivos muy diferentes, que están llamados a la violencia perpetua. Estamos perdiendo la ciudad abierta, a costa de encerrarla sin criterios sociológicos de integración.

Fotografía de Marcos Alves

4/6/17

Son buenos los parques en las grandes ciudades llenas de tráfico?

Siempre hemos pensado que los grandes parques y espacios verdes presentes en los centros urbanos de las grandes ciudades constituían una fuente de oxígeno —además de almacén de dióxido de carbono para las propias plantas— por lo que renuevan y purifican el aire además de otras ventajas como crear paisaje o dar sombra y relajación.

Pero cuando el calor sube más de lo normal en ciudades muy calurosas y los termómetros se disparan a los 30º C o los superan, los parques y zonas verdes de estas ciudades pasan de refugios naturales a pequeñas trampas de contaminación, según concluye un estudio recierte efectuado por investigadores de la Universidad Humboldt (Alemania).

Toda la vegetación —también la urbana— libera compuestos orgánicos volátiles a la atmósfera como el isopropeno y los, terpenos. Compuestos que reaccionan con los óxidos de nitrógeno (los muy negativos NOx) emitidos por los tubos de escape de los vehículos, produciendo ozono a nivel de superficie, además de partículas en suspensión similares al hollín.

Estas últimas dificultan la respiración; en tanto que el primero es un gas inodoro que resulta irritante, y tóxico en concentraciones relativamente bajas para el ser humano.

Estas 'indeseables' reacciones se dan siempre en alguna medida, pero cuando las temperaturas alcanzan valores en torno a los referidos 30º C, las emisiones de compuestos volátiles se maximizan (por decirlo de alguna forma, al igual que nosotros sudamos más intensamente, las plantas exudan más) y en consecuencia la concentración de ozono en la superficie se incrementa hasta en un 60% más, con el peligro que eso entraña.


La solución planteada por los investigadores no es prescindir de zonas arboladas, sino de los vehículos emisores de los NOx. Al menos en épocas estivales de fuerte temperatura. Una razón más para que los ayuntamientos restrinjan el tráfico en los núcleos urbanos. Y también para apostar por los vehículos eléctricos y/o las bicicletas.

3/6/17

Pisos de alquiler baratos en New York

Este cartel está fotografiado en un vagón del Metro de New York, esta misma semana. Los “project” son grandes barrios creados por la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA) para dotar de vivienda a los residentes de bajos y moderados ingresos en los cinco condados de la Ciudad de Nueva York.

NYCHA también gestiona un Programa de Vivienda Arrendada de la Sección 8 por toda la ciudad en apartamentos de alquiler de un tamaño aproximado a los 60 metros cuadrados en edificios de gran altura creados para ser alquilados. Estas nuevas comunidades o barrios de personas con pocos recursos se nombran en la cultura popular como "proyectos", o "desarrollos".

La misión de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York es aumentar las oportunidades para los neoyorquinos de ingresos bajos y moderados proporcionando viviendas seguras y asequibles y facilitando el acceso a los servicios sociales y comunitarios.

Más de 400,000 neoyorquinos residen en los 328 desarrollos de vivienda pública de NYCHA en los cinco condados de la ciudad. Otros 235,000 reciben asistencia de alquiler subsidiada en casas privadas a través del Programa de Vivienda Arrendada de la Sección 8, también administrado por NYCHA.

El precio del alquiler de estas viviendas oscila entre los 200 y los 300 dólares al mes, un precio realmente bajísimo, aunque es muy complicado lograr una vivienda de estas características, llegando en algunos casos a tener que estar en lista de espera cerca de los 10 años.

Las manzanas creadas con estos “project” son totalmente diferentes al resto de la ciudad. Grandes edificios pero de ladrillo, uniformes con ventanas iguales a modo de ciudad dormitorio, pero rodeados de zonas verdes interiores, creando islas dentro de una ciudad que no tiene excepto en sus parques muchas zonas verdes interiores.

En el cartel vemos que hasta los 50.000 dólares al año de renta, tienes derecho a la congelación a largo plazo del alquiler de estas viviendas, un detalle de donde está el límite de lo que en New York se considera pobreza e ingresos anuales sobre los que hay que apoyar con iniciativas públicas.

Estos proyectos se crearon para integrar a familias americanas sin recursos económicos para que no cayeran en la violencia. Y además para crear de forma separada del resto de la ciudad, barrios que acogieran a personas con pocos gastos fijos y que sirvieran como mano de obra barata. Están repartidos por toda la ciudad de New York, incluso por zonas que se pueden considerar muy céntricas, en el sur de Manhattan. Pero en todas las empresas de NY se saben perfectamente en qué zonas están ubicados, y cuando solicitan la dirección a cualquier operario, ya saben si viven en estos "proyect" y de esta forma hacen una selección de personas y del tipo de sueldo a pagar.



2/6/17

Barrios pobres o marginales. Cómo actuar

Los sistemas sociales más clasistas, apuestan por poner en valor a los barrios más marginados, auspiciando en sus teorías de las ciudades inteligentes que es mejor que existan estos barrios diferentes, separados claramente del resto de barrios llamados “normales”. E incluso valoran las ventajas de su existencia, como elementos grupales que ofrecen calidad a las ciudades y a su crecimiento.

Advierten que aquellas ciudades que tienen barrios marginales separados del resto, la ciudad asentada los emplean como activos económicos, lo cual es cierto, pero no positivo. Se crean dos sociedades paralelas y distanciadas, donde el trabajo y el consumo es muy diferente y los movimientos económicos muy distintos. Si se quiere tener mano de obra barata, simplemente se acude a estos barrios y se alquila como quien alquila una máquina. Y se paga con arreglo al nivel de vida y de consumo de estas zonas, donde todo es más barato.

Otro de los puntos que ellos consideran positivos, es que de esta forma agrupan a los habitantes “diferentes” en una misma zona, controlada y separada del resto. Y así pueden ayudarles mejor, actuar en mejoras sociales adaptadas a la medida del entorno social. Y siendo esto una verdad a medias, lo que se hace es retorcer el mensaje para positivar lo que en realidad es un acto negativo, que busca la desintegración social. Ayudan, sí, pero en una adaptación a la conveniencia del resto de la ciudad.

Incluso se venden estas actuaciones como el camino intermedio entre la ilegalidad en la que están sus habitantes, la marginación, los “sin papeles”, hacia la integración total. La verdad nos muestra que muy pocos logran salir de estas zonas urbanas separadas del resto pues una vez introducidos no se les ofrecen los mismos mecanismos de integración económica para poder salir de estas “cuevas” sociales en forma de barrios enteros.

En realidad la creación de estos barrios compactos más o menos marginales, lo que busca es pacificar la convivencia en el resto de la ciudad, clasificando por posibilidades económicas a los diferentes grupos sociales y culturales, actuando positivamente sobre los que más necesitan ayuda, pero confiándolos a unas zonas determinadas.


Incluso les ayudan a emprender negocios, a invertir en nuevas posibilidades económicas y laborales, pero siempre que sea posible, dentro de sus mismos barrios, para crear dentro de ellos subdivisiones económicas y sociales.

La alternativa más social es la integración de los habitantes diferentes y con menos posibilidades, entre la población asentada en el territorio, para que puedan disponer de las mismas posibilidades que el resto de vecinos. Para evitar conflictos, lo que hay que hacer es trabajar más y sobre todo más cerca del terreno social y urbano.




22/5/17

Pensando paisajes urbanos más naturales

Pensando paisajes en la arquitectura, cambiando conceptos espaciales para que sean más naturales, que tengan en su seno nuevas miradas de las ciudades, de lo urbano, del territorio, del cemento.

Pórtico del Paraíso, Catedral de Ourense

La catedral de Orense es el edificio medieval más relevante de la ciudad y de toda Galicia.Se comenzó a edificar entre los siglos XII y XIII, aunque posteriormente se han sucedido diferentes ampliaciones y reformas.

Si algo destaca en la Catedral de Orense es su Pórtico del Paraíso, situado en el costado occidental. Se trata de uno de los conjuntos monumentales más destacados del edificio, tanto por sus dimensiones, como por la calidad de la imaginería, que conserva la policromía del siglo XVIII, cuyos colores han vuelto a ver la luz debido a una reciente restauración.

Tanto sus formas como su disposición muestran la influencia que el maestro Mateo y su taller que construyeron el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela, llegó a tener en toda Galicia.

Los pórticos en las catedrales medievales eran, además de antesalas de las iglesias, espacios que servían para usos funerarios, asamblearios, e incluso lugares en donde se impartía justicia. Son lugares en donde la iconografía conforma uno de los elementos fundamentales, aunque hay que tener presente que el Pórtico del Paraíso no era un lugar de acceso al templo.

La disposición del Pórtico del Paraíso es similar al Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago, e incluso sus dimensiones son muy similares. Está conformado por tres arcos dobles, el central más ancho y ligeramente más alto que los dos laterales, separados por dos gruesos machones, y un parteluz en el arco central. Estos pilares tienen un basamento liso, que quizás en su momento se decoró figuras zoomorfas, ya que todavía pueden observarse algunos perfiles. Sobre éste se apoyan pequeñas columnas que rematan en capiteles que sostienen cimacios, decorados con motivos vegetales en su mayoría, aunque también se ven elementos zoomorfos e incluso representaciones humanas.

Sobre éstos hay dieciocho esculturas, nueve apóstoles en el lado del Evangelio y nueve profetas en el lado de la Epístola, que funcionan a modo de columnas, y, sobre sus cabezas, capiteles con cimacios que sostienen el salmer de los arcos, y otras esculturas que sostienen los nervios de las bóvedas de crucería estrellada que cubren este espacio, y que también fueron realizadas en el siglo XVI por Rodrigo Gil de Hontañón.

A pesar de que la influencia del Pórtico de la Gloria es indudable, tanto en la representación iconográfica como en la disposición de las figuras, en el Pórtico del Paraíso también se observan influencias francesas, particularmente de las esculturas de París y Amiens, cuyos ecos sin duda, llegarían a través del Camino de Santiago y del foco burgalés.

La iconografía del programa escultórico del Pórtico del Paraíso no narra escenas de los evangelios o relatos hagiográficos de un santo, no se trata de una biblia en imágenes, sino que las figuras representan a profetas y apóstoles, los testigos de la vida de Cristo. Todo esto debe entenderse en el contexto de las herejías que fueron tan frecuentes a lo largo del siglo XIII y las que se intentó frenar mediante el IV Concilio de Letrán (1215-1216) que, en algunos de sus capítulos, recomienda expresamente este tipo de representaciones.

En la imagen superior vemos a la izquierda, las almas de aquellos que se han salvado en el Juicio Final, que aparecen representadas como cuatro figuras, que son llevadas a los cielos por medio de Ángeles que visten mantos y túnicas policromadas. Algunas de éstas aparecen coronadas, y la fisionomía de los ángeles también da muestra de una clara intención naturalista por parte de los escultores. En su lado contrario estarían representadas las figuras que tienen que ir al infierno y parte de los sufrimientos que allí les esperan.

Nota.: Parte de los textos son de http://www.arteguias.com

Autobuses eléctricos urbanos como solución sostenible

El transporte urbano en las ciudades debe virar hacia un sistema más sostenible, con energías más limpias, con mejores servicios y más cómodos, y para ello y de momento, el tranvía es el servicio que mejor encaja para estas soluciones necesarias. Pero la empresa Alstom está construyendo un nuevo autobús eléctrico urbano con un nuevo concepto de servicio, denominado Aptis, y que ofrece soluciones innovadoras tanto desde el punto de vista operativo (sistemas de carga, radio de giro, ocupación de la vía pública, etc), como de confort (plataforma baja integral, vista panorámica y superficie acristalada, espacio interior..).

Alemania, Bélgica, Francia, España y los Países Bajos constituyen los principales mercados para este nuevo producto, de más calidad y mucho más sostenible por el tipo de energía que consume. Se estima que, en el año 2025, la demanda de autobuses eléctricos alcance las 7.000 unidades anuales en Europa (frente a los 150 previstos para 2018)

El proyecto Aptis ha sido diseñado con la idea de incorporar las ventajas de un tranvía a un autobús, mejorando así la experiencia del pasajero y del conductor del transporte urbano. En el segundo semestre de 2017, dos modelos de este innovador autobús eléctrico empezarán a circular, en fase de pruebas, en París y en la región de Ile-de–France.

El diseño único e innovador de Aptis, inspirado en los tranvías, cuenta con total accesibilidad, gracias a su plataforma baja integral de 20 m2, y mayor luminosidad, con vista de 360° y un 20% más de superficie acristalada. Dos o tres grandes puertas dobles en uno de los laterales, del tamaño de la de los tranvías, facilitan la entrada y salida de pasajeros, así como el acceso de sillas de ruedas y carritos de bebé.

Los operadores de transporte urbano se beneficiarán de un vehículo de fácil mantenimiento con la mayor vida útil de su categoría. Además, con cuatro ruedas direccionales –frente a las dos que llevan los autobuses tradicionales–, Aptis reduce en un 25% la superficie ocupada en las maniobras en curva y se integra perfectamente en las ciudades. Estas prestaciones también son ventajosas en las paradas, ya que se reduce al mínimo el espacio necesario para la aproximación al estacionamiento, ganando espacio de aparcamiento para otros usuarios.

El modelo Aptis tiene un coste total de compra equivalente al de los actuales autobuses diésel, y recargarse en las cocheras por la noche (se tardan unas 6 horas en recuperar el 100 % de carga) o con un sistema de carga rápida en las paradas finales de cada línea, durante la operación diaria. El sistema de carga rápida puede funcionar bien con tecnología SRS (carga estática por suelo) o con catenaria rígida. La recarga rápida en la estación tarda unos 5 minutos, el tiempo estándar de parada y descanso al final de cada línea.

Plan Estratégico del Ayuntamiento de Logroño

Todos los ayuntamientos tienen Planes Estratégicos, algunos los hacen públicos de forma importante para que los ciudadanos los conozcan y participen. Y algunos otros, además, los enmarcan en sus propios ayuntamientos, para que todos los vecinos los conozcan constantemente, y sepan si se está en el buen camino, si se avanza y se cumple.

El ayuntamiento de la ciudad de Logroño tiene este cartel esquemático en su entrada. Una buena idea para poner en valor su propio Plan Estratégico municipal. Para poderles pedir explicaciones y responsabilidades si no son capaces de cumplir e informar.

21/5/17

Ermita de Sarsa, en Jaca. Un error

En Jaca se conservan las ruinas de la ermita de la localidad de Sarsa, románico del siglo XII que se conservaban en muy mala situación en las faldas de Peña Oroel. Sarsa quedó abandonado en el año 1970 y dos años después se trasladaron los restos de la ermita, con unas modificaciones de la nave, el tamaño y la disposición…, que en realidad más suena a chapuza que a obra de profesionales que desean la conservación de un monumentos románico de gran valor histórico.

El urbanismo debe intentar conservar sus elementos históricos, pero con rigurosidad. Tras dos años de abandono, con toda la techumbre derrumbada, parte de la ermita expoliada ya, se decidió el traslado, pero el Crismón se colocó en el Ayuntamiento empotrado en una pared, y el resto de las ruinas en unos jardines. No conformes con eso, el tamaño de la reconstrucción de acortó para adaptarlo a los jardines donde iba colocado todo, algo que suena a inmensamente tremendo. El ábside se orientó hacia el oeste en vez de hacia el este, para que quedara más estético en la zona. Se suprimió la portada norte y la sur se recolocó a los pies de la nave.

Queda el altar donde la autoridad religiosa realizaba las ceremonias dando la espalda a los feligreses y la ventana que daba luz al conjunto. Incluso en la colocación de las piedras, se observan a simple vista errores de encaje que dan cuando menos, pena. Hoy esto se hubiera realizado con muchísimo ma´s rigos histórico yd e conservación.

18/5/17

Balcón de la ciudad de Comar en Alsacia

En esta caso vamos a mostrar un simple balcón de la ciudad francesa de Colmar, en la Alsacia. La belleza es el único motivo de estar aquí mostrándose a todos. La belleza sencilla, lograda a través de los 4 medallones de su balaustrada. Dos mirnado a los otros dos.

Un balcón para asomarse y ver la calle, es decir para hacer sociedad, para demostrar también poder del tipo que sea.

15/5/17

Castillo de Hakuro-jō o de la Garza Blanca

También en Japón tienen castillos maravillosos que mostrar al turismo, y este plano nos muestra todos los alrededores del parque que rodea al castillo de Hakuro-jō o Shirasagi-jō o castillo de la Garza Blanca. Está situado en la ciudad de Himejí y en un icono muy utilizado en publicidad y en películas japonesas.

Construido en nuestra Edad Media (siglo XIV), era un edificio dinástico, feudal, también fue cuartel general del ejercito imperial, y se conservan más de 74 edificios de diversa calidad, casi 30 defensas militares, 15 puertas de acceso y 32 zonas amuralladas.

El castillo es un ejemplo ideal del prototipo de castillo defensivo japonés,con altas edificaciones de piedra, paredes encubiertas de cal blanca y una cuidada organización de los edificios dentro del complejo.

Uno de los elementos defensivos más importantes del Castillo Himeji es el confuso laberinto con diversos caminos que conducían a la torre principal. A diferencia de los castillos europeos, el Castillo Himeji posee un complejo de puertas, muros y murallas muy organizados en su interior, y que tenían por objetivo confundir a las fuerzas invasoras y atacarlas de una manera más rápida y eficiente, debido a los intrincados caminos hacia la torre principal; aunque históricamente el castillo nunca fue atacado de esta manera y nunca se probó en combate este sistema de defensa pasiva.

Hoy es un enorme y maravilloso parque verde, que rodea al castillo, ocupando estas zonas de parque lo que antaño fueron las zonas de ciudad donde vivían los ciudadanos ajenos a la vida militar y feudal.

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